Homenaje a Hans Hugo Bruno Selye (1907-1982)
"Expuso las claves del stress"
Apenas finalizado el siglo XX y su última década llamada con justicia “La Década del Cerebro”, la observación de los fenómenos vinculados a las neurociencias ha dado un salto cuali y cuantitativo. Cuando Hans Selye describió lo que llamó “Síndrome General de Adaptación (SGA)”, dotó de sentido a toda una serie de fenómenos que él observara en su laboratorio.El endocrinólogo nacido en Hungría, trabajaba en el Departamento de Bioquímica de la Universidad McGill, en Montreal, investigando una nueva hormona. Fue allí que notó que los animales de experimentación reaccionaban de una manera idéntica a casi cualquier sustancia que les administrara. Los síntomas incluían el crecimiento de la corteza adrenal, la atrofia del timo, del bazo, de los nódulos linfáticos, y úlceras sangrantes en el estómago y el duodeno, todo lo cual podía incrementarse o decrecer en severidad ajustando la cantidad del extracto.
Resultaba claro que no estaba ante un efecto propio del extracto, y que no descubriría ninguna nueva hormona, pero había abierto la puerta a una nueva forma de concebir al organismo. El “SGA”, también conocido como síndrome del estrés. Selye lo describe como el proceso bajo el cual el cuerpo confronta lo que desde un principio designó como: agente nocivo. Publicado originalmente como un pequeño informe en el British Journal Nature,de primavera de 1936, el mérito fundamental de Selye fue haber documentado el correlato biológico de sus observaciones al señalar la participación del eje HPA en la reacción de adaptación al estrés.
Más de 30 libros y 1.500 artículos relacionados con el estrés son sólo la piedra basal del legado de Hans Selye. Del concepto de homeostasis al moderno modelo de alostasis, (habilidad de adquirir la estabilidad a través del cambio) y a las dinámicas observaciones de la epigenética surgen las proyecciones de su trabajo.Como él mismo señalara: “Pasteur, Koch, y sus contemporáneos introdujeron el concepto de la especificidad en medicina, un concepto que ha demostrado un gran valor heurístico hasta el presente. Cada enfermedad individual, tiene su propia causa específica bien definida.Muchos han señalado que Pasteur no pudo reconocer la importancia del ‘terreno’, preocupado por el agente patógeno en sí mismo. Sin embargo, su trabajo sobre inmunidad inducida demuestra que esto es incorrecto. En el final de su vida él dijo, ‘El microbio no es nada, el terreno es todo’.”
Rp./Laboratorios Gador |